El modelo de desarrollo en SOA, cambia respecto al tradicional. Para abordar un nuevo aplicativo, es necesario esbozar en una primera instancia el/los proceso/s de negocio a cubrir. Dicha actividad, recae principalmente en el área de negocio de la empresa. Con el proceso de negocio modelado, por ejemplo en papel, se debe de pasar a la etapa de diseño sobre la herramienta BPM correspondiente. Esta labor es acometida por el analista técnico y acompañado por el analista de negocio.
El proceso diseñado necesita de ciertos servicios que en muchos casos deben de ser desarrollados por el equipo de técnicos. Una vez finalizado el desarrollo de los servicios con sus correspondientes pruebas se procede al despligue en los servidores de infraestructura.

Por medio de la monitorización es posible obtener resultados sobre parámetros clave de los procesos. Con el análisis de dicha información es posible establecer modificaciones en los procesos para su optimización. Cuando los cambios en la optimización de procesos se terminan es el momento de volver a desplegar el aplicativo.
En ciertas ocasiones, y derivado del cambio constante en el negocio, es conveniente después del análisis remodelar el/los proceso/s.