El nuevo modelo de desarrollo de aplicaciones necesita una infraestructura adicional en la empresa. Veamos esto con un ejemplo.
Supongamos que en la empresa se ha construido una aplicación que permite abrir una incidencia frente a una reclamación de un empleado. La aplicación de incidencias presenta un pantalla al empleado por medio del portlet P1 (Servidor de portales). Una vez que el emplea cumplimenta y envía el formulario, internamente se instancia un proceso de negocio en la capa inferior (motor de BPEL). El proceso pasa del estado de ticket abierto al de evaluación, y para ello debe de invocar a un servicio (web service localizado en un servidor de aplicaciones) . Como el servicio responsable de dicha evaluación tiene un formato de mensajes específico necesitamos un Enterprise Service Bus que sepa adecuar al formato del servicio web y una vez procesada la petición por el servicio nos vuelva a adecuar el mensaje al formato esperado por el proceso de negocio.
El ESB además, se coordinará con el registro de servicios (UDDI) para obtener la dirección de localización (endpoint) del servicio web de forma dinámica, esto proporciona una flexibilidad a la aplicación muy importante frente a cambios de localización del los servicios.
Una vez recuperada la información del servicio de evaluación, el proceso de negocio puede continuar, presentando una tarea al responsable de incidencias de la organización en el portal de la compañía.
En cualquier momento, el reponsable del servicio de incidencias puede acceder a su sistema de monitorización en tiempo real (BAM), para comprobar la calidad del servicio que esta entregando a los empleados, o bien, obtener los informes adecuados para presentar a la dirección.

Como se puede apreciar cada pieza de infraestructura realiza una función muy concreta en el nuevo modelo SOA. No obstante, no siempre son necesarios todos los sistemas anteriores. Nuestros consultores son expertos en dichos sistemas y podemos asesorarle en la confección de la infraestructura.